EN ENERO, BROGENT TECHNOLOGIES INC., proveedor de sistemas de atracciones de cine volador y tecnología de atracciones inmersivas, anunció que había firmado un acuerdo para adquirir Flyover Attractions, empresa que gestiona cuatro cines voladores en Norteamérica e Islandia. En el momento del anuncio, Brogent señaló que esto suponía un paso importante en la evolución de la empresa hacia «un proveedor de soluciones inmersivas más integrado».
Tradicionalmente, existe una distinción entre las empresas que suministran a la industria de las atracciones y las que las gestionan. Sin embargo, en algunos casos, a esos proveedores les resulta ventajoso abarcar ambos extremos del espectro.
Una larga trayectoria
La práctica de que los proveedores gestionen sus propios productos se inició en una etapa temprana, cuando los operadores solían depender de concesionarios para dotar de contenido a sus instalaciones. A principios del siglo XX, Fred Ingersoll, miembro del Salón de la Fama de la IAAPA, construyó más de 250 montañas rusas, además de ser propietario y gestionar 44 parques de atracciones, incluida la primera cadena: el Luna Park de Ingersoll. Pero a medida que el sector evolucionó tras la Segunda Guerra Mundial, esta práctica se fue haciendo mucho menos habitual. Aunque hoy en día no es tan frecuente, diversos proveedores ven las ventajas de gestionar también sus propios productos.
Una decisión deliberada
Entre las empresas más destacadas en el ámbito de los proveedores y la explotación se encuentran dos de los fabricantes familiares más grandes y con mayor trayectoria del sector.
Mack Rides, cuyos orígenes se remontan a 1780, entró en ambos ámbitos en 1975, cuando Franz y Roland Mack inauguraron el Europa-Park. Según Torsten Koebele, director de ventas y marketing de Mack Rides, la decisión de los Mack de entrar en el negocio de los parques temáticos tuvo dos motivos. En primer lugar, se dieron cuenta de que existía la necesidad de un parque temático en esa zona de Alemania, pero también vieron la oportunidad de crear un escaparate para su negocio de atracciones.
A lo largo de las cinco décadas siguientes, la relación entre ambas empresas permitió que cada una de ellas se convirtiera en líder en su respectivo sector: el desarrollo de Europa-Park impulsó a Mack Rides a ampliar su cartera mediante la creación de nuevas atracciones para el parque. «Ha facilitado el desarrollo de productos, ya que el parque está a solo 15 minutos de la fábrica», afirmó el Dr. Volker Klaiber, director de operaciones y servicio de Europa-Park.
Zamperla inauguró su primera atracción en 2003, cuando se les propuso desarrollar un parque de atracciones en la pista Wollman Rink, situada en el Central Park de Nueva York. Siete años más tarde, tuvieron la oportunidad de remodelar una parte de la histórica zona de atracciones de Coney Island, en el cercano barrio de Brooklyn.
Según el difunto Alberto Zamperla en su entrevista de historia oral para la IAAPA de 2015, la oportunidad de operar en Coney Island traía consigo ventajas. «Tengo muchísimas atracciones, y cuando expongo en la IAAPA [Expo], solo traigo una. No puedo traer todas mis creaciones, ¿verdad? Así que mi sueño siempre fue tener un escaparate para mostrar a mis clientes todos los diferentes tipos de atracciones
que estamos construyendo», explicó Zamperla.
Sally Dark Rides es un proveedor del sector que se ha dedicado a la explotación de forma más bien oportunista, asociándose para gestionar sus atracciones en cuatro ocasiones a lo largo de sus casi 50 años de historia.
John Wood, presidente y consejero delegado de Sally, afirma que desde hacía tiempo le intrigaba la idea de adquirir experiencia como operador. «Siempre que puedas conocer ambos lados del torniquete, sales ganando», afirma Wood.
Su primera oportunidad se presentó en 1999, cuando el Mall of America de Minnesota se interesó por una de las atracciones interactivas «Ghost Blasters» de Sally, pero no podía incluirla en su presupuesto de inversión. Sally instaló la atracción mediante un acuerdo de reparto de ingresos, otorgando a Triple Five Corp. la opción de
comprarla al cabo de tres años. «Gané bastante más de lo que habría ganado si la hubiera vendido», afirma Wood.
Durante las tres décadas siguientes, Sally estableció acuerdos similares en Wildwood (Nueva Jersey) y San Antonio, y más recientemente, la empresa se asoció con Daniels Wood Land para inaugurar «Treasure Hunt: The Ride» en Monterey (California) en 2023.
Diversificación involuntaria
Mientras que las estrategias de Mack, Zamperla y Sally fueron intencionadas, en algunos casos la diversificación se produce de forma puramente accidental.
A finales de la década de 1960, Bob Cassata gestionaba juegos en el paseo marítimo de Daytona Beach, en Florida, cuando se le ocurrió la idea del juego de carreras acuáticas. Llevó el prototipo al circuito de ferias y, de repente, se encontró en el negocio de la fabricación. Hoy en día, Bob’s Space Racers (BSR) es un prestigioso fabricante de juegos de feria. «El hecho de ser operadores nos permite ofrecer un producto mejor y más sólido», afirma Larry Steele, responsable de las operaciones de BSR.
A finales de la década de 1980, Robin Winecup regentaba un negocio de alquiler de material para fiestas en el Reino Unido cuando uno de sus clientes le pidió un toro mecánico para una fiesta. Insatisfecho con los modelos del mercado, pesados y difíciles de mover, colaboró con un ingeniero para desarrollar una versión portátil con accesorios intercambiables: la primera atracción multifuncional. Cuando un invitado a uno de sus eventos se ofreció a comprar seis de ellas, Winecup se vio también metido en el negocio de la fabricación. Desde que se vendió la primera unidad en 1990, se han puesto en funcionamiento 5 500 máquinas en 45 países.
Según Mike Winecup, diseñador jefe de atracciones y director de marketing de Galaxy, la empresa comenzó a desarrollar parques hinchables y, tras construir 108 en todo el mundo hasta 2018, se preguntaron: «¿Por qué no nos dedicamos a esto?».
«Un fabricante solo gana dinero una vez [con la venta], mientras que un operador genera ingresos constantemente», explica Winecup. El resultado es «Do the Beach», un parque de aventuras inmersivo con temática playera que cuenta con los productos de Galaxy. El primer «Do the Beach» abrió sus puertas en septiembre de 2025 en North Port, Florida, y generó 1,1 millones de dólares en ingresos con un margen de beneficio del 28 % en sus primeros seis meses de funcionamiento. Aunque Galaxy tiene una participación del 25 % en el centro de North Port, tiene previsto franquiciar los futuros centros, con tres aperturas más previstas para finales de septiembre.
¿Por qué hacerlo?
Todas las empresas entrevistadas coincidieron en que operar tanto como proveedor como gestor beneficia a ambos sectores, ya que proporciona un ciclo continuo de retroalimentación.
Steele afirma que mantener el negocio de la explotación es una decisión obvia. «Nuestra experiencia y conocimientos en materia de explotación son factores clave en el diseño y la producción de nuestros juegos actuales y futuros», afirma. También explica cómo BSR disfruta de un conocimiento de primera mano sobre qué juegos funcionan en cada región y en cada país.
Además de proporcionar trabajo adicional al personal de planta, Wood señala que su incursión en las operaciones ha ayudado a Sally a perfeccionar mejor aspectos operativos como la gestión de multitudes.
El desarrollo de productos también ha demostrado ser una ventaja importante para Mack Rides, ya que ha supuesto un incentivo adicional para crear nuevos productos. Dado que el equipo de mantenimiento y operaciones de Europa-Park tiene experiencia en el manejo de prototipos, esto ayuda a perfeccionar los conceptos. «Es una gran ventaja para ambas partes», afirma Koebele, de Mack, señalando que el intercambio constante de opiniones a todos los niveles de ambas empresas es ahora algo habitual. «Podemos aplicar esos conocimientos mucho
rápido para otros clientes».
Esa relación también ha generado nuevas oportunidades de negocio. Según Koebele, la fábrica de Mack Rides colabora ahora en la renovación de atracciones. Esto ha dado lugar a una nueva división de la empresa que se dedica a la renovación y a los ensayos no destructivos (END).
Winecup afirma que los fabricantes deben estar preparados para una curva de aprendizaje en caso de que se adentren en el ámbito de las operaciones. «Las operaciones te enseñan sobre la naturaleza humana, especialmente cuando se trata de niños. Vas a aprender algunas lecciones duras y a aceptar los comentarios, así que no seas terco».

